El Justicia de Aragón como problema


El Estatuto de Autonomía de Aragón “resucitó” la figura de El Justicia de Aragón, pero sin que realmente tuviera nada que ver con la Institución medieval, dotada de poderes judiciales.

El actual Justiciazgo tiene una doble función: el estudio y defensa del ordenamiento jurídico aragonés, tarea que realiza estupendamente, publicando numerosos libros sobre la materia, estudios, celebración de jornadas anuales, etc., y la recepción de las quejas de los ciudadanos, con un contenido similar a la figura constitucional del Defensor del Pueblo.

En este sentido el Justicia es absolutamente prescindible, y así lo han hecho otras comunidades autónomas, como Castilla La Mancha, por ejemplo, echando a todos los empleados interinos y contratados, y enviando los expedientes en tramitación al Defensor del Pueblo, evitando así duplicidades absurdas.

La Institución nos cuesta a los aragoneses más de dos millones de euros al año… Para ser un Comisionado de las Cortes aragonesas, realmente es muy caro. Posiblemente bastaría con un despacho en el propio Palacio de la Aljafería, con un par de secretarias, dos ó tres asesores, y el Justicia propiamente dicho. Y hasta podría prescindirse del Lugarteniente (que nombre más horroroso), cargo que por cierto creo no está cubierto, pues tengo entendido que lo que hay es un asesor jefe.

Lo que quiero decir es que en estos tiempos de estrecheces económicas, a Aragón no le sobra el dinero para malgastarlo no voy a decir en chorradas, pero si en Instituciones duplicadas de otras ya existentes en España. Y lo mismo es predicable respecto al Consejo Económico y Social de Aragón, que nos cuesta más de medio millón de euros anuales.

Si salvaría, en cambio, la Cámara de Cuentas, pues a la vista del penoso funcionamiento del Tribunal de Cuentas, cuyos dirigentes están más preocupados por colocar a toda su familia en el propio Tribunal, que en cumplir con las funciones constitucionalmente establecidas, se ha revelado como una Cámara eficaz, competente, y que emite los informes en unos plazos razonables.

Cuestión distinta es que nadie le haga ni caso, como suele suceder con este tipo de instituciones administrativas, cuyos informes siempre son útiles, sobre todo cuándo falta el papel higiénico…

En resumen, Aragón necesita reducir gastos, pues las cuentas no cuadran. Claro que esto es como pedirle peras al olmo. ¿Qué vamos a esperar de unos diputados autonómicos a los que lo único que les interesa es cobran una cesantía cuándo dejen el escaño, en vez de trabajar por solucionar los problemas de todos los aragoneses…?

Respecto al actual Justicia, no voy a decir ni pio, pues nada tengo contra él. Ahora bien, ¿es normal que una persona esté diecisiete años ocupando un mismo cargo? ¿Es qué el cuatripartito no tiene interés en hacerse con la Institución, aunque sólo sea para poder colocar a dieciséis asesores? Propongo que los repartan, a razón de cuatro “comisarios políticos” por partido…

Al fin y al cabo los dos millones y pico de euros de coste anual los pagaremos los aragoneses. Y ya se sabe que en esta tierra hay mucho ganado ovino. También cabras; y cabrones a montones.

Publicado por Diario Crítico y Press Digital (10/10/2015), Heraldo Sanitario de Oregón y Sierra Norte Digital (13/10/2015) y La Tribuna del País Vasco (14/10/2015)

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  1. antonio |