Defensa de la RAE y de las Reales Academias españolas
Soy deudor del Diccionario de la RAE, que consulto varias veces al día, en su versión informática, y de todas las Reales Academias, en general.
De una de ellas, la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, soy también Académico Correspondiente.
Y en su día fui uno de los primeros socios de la Asociación de Amigos de la Real Academia Española de la Lengua, contribuyendo económicamente, y modestamente, a su sostenimiento, ante la contumacia de los sucesivos gobiernos, especialmente de la PSOEZ (expresión que ruego reconozcan a mi favor, como padre putativo) en privarles de medios económicos, reduciendo sus aportaciones, y estrangulándolas, por la vía de hecho.
¿Qué han hecho, que hemos hecho, las Reales Academias nacionales de España para “merecer” ese desprecio del gobierno de turno…?
Pues, simplemente, ser independientes, e ir por libre, en el ejercicio de sus funciones constitucionales y legales, agrupadas en el Instituto de España, y bajo el Alto Patronazgo del Rey (art. 62, f) de la Constitución.
Rey, en la actualidad Felipe VI, que a tenor del art. 56, 1, del citado texto, “…es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, (que) arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones…”, etc.
La RAE encontró en don Santiago Molina García, un gran escritor y administrativista, un hombre eficaz, que movió Roma con Santiago, para allegar fondos a la docta institución, y poder pagar puntualmente el más de medio centenar de nóminas, que posibilitan que la Institución pueda cumplir diligentemente con sus funciones.
Y la lengua española es el principal Tesoro de nuestra Patria, y conviene no olvidarlo.
Otras Reales Academias, como la RAJyL a la que me honro en pertenecer, también han promovido fundaciones, y obtenido recursos privados, ante la desidia gubernamental, que no tiene interés alguno en que estas Corporaciones de Derecho Público sean realmente independientes, y las quiere sumisas a las limosnas del poder político.
¿Hay algo reprochable en gestionar adecuadamente los escasos medios existentes, obtener otros del sector privado, etc…?
Creo que no, sino todo lo contrario.
Así lo ha entendido también la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, que se ha solidarizado con don Santiago Muñoz Molina y la RAE.
Del Alto Patronazgo, no se sabe nada… Ni está ni se le espera, y ojalá me equivoque.
¡Va por ustedes, doctos Académicos de la RAE, y muy especialmente, por su Director!
Sigan siendo independientes, que la independencia es la mayor libertad.
Publicado en Mediterráneo Digital (16/10/2025), PaNam Post y El Criterio (17/10/2025), El Español Digital (18/10/2025) y Periodista Digital (20/10/2025)


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Si las REALES ACADEMIAS ESPAÑOLAS, agrupadas en el INSTITUTO DE ESPAÑA, no existieran, habría que crearlas.
Y urgentemente…