Novedad editorial: Montesquieu ha muerto en España, de Ramiro Grau Morancho


El nuevo libro del jurista aragonés Ramiro Grau Morancho (quien acaba de cumplir 69 años tras una impecable trayectoria profesional e intelectual, coronada por la develación germinal del mal llamado “Caso Koldo”) tiene un título especialmente esclarecedor de sus intenciones últimas: la constatación de la quiebra planificada –y al fin consumada– del Estado de Derecho en España; este hecho, que los altavoces mediáticos y sus mercenarios voceros negarán sin pestañear, ratifica a su vez las intermitencias del final del Régimen del 78, ya agonizante tras lustros de partitocracia disolvente.

Como es bien sabido, la frase “Montesquieu ha muerto” fue pronunciada en 1985 por Alfonso Guerra –una figura política significativa, pero de triste memoria– tras la infausta reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial efectuada dicho año. Cuanto vendría después, para mal y en una espiral descendente de despropósitos y abdicaciones, ha supuesto la clara constatación de la progresiva inoperancia y debacle de un Poder –el Judicial, decimos– fagocitado por un Ejecutivo imparable en sus ansías de absorción de competencias (que en teoría le serían ajenas). Sobre este espinoso y difícil tema, Grau Morancho escribió (hace ya una década) uno de sus libros más notables, Justicia injusta, donde se afianzaban las bases para fijar una lectura metapolítica ante el colapso de la pretendida “separación de Poderes” en España. En la presente entrega, prosigue nuestro autor esta meritoria línea discursiva, ofreciendo información valiosa para no olvidar –en un próximo futuro, presuponemos– en qué penoso albañal devino España, quien a juicio de Grau puede considerarse –hoy por hoy, desde luego– un “Estado fallido”.

La diagnosis del libro, en términos generales, es desoladora, a la manera de un cuaderno de deserciones y desgracias, donde lo grotesco y lo infame conviven como si de unas pinturas negras goyescas se tratara. Y si algo lamentamos profundamente, va a ser el silencio mediático que circunde la aparición de este trabajo, de todo punto necesario para comprender “la actual situación”, sin aparente solución de continuidad mientras las estructuras de poder del régimen partidocrático se perpetúen, retroalimentadas por los propios desperdicios que tan oneroso y corrupto Régimen del 78 genera, caiga quien caiga, y pese a quien pese.

Montesquieu ha muerto en España se sirve del recurso antológico de artículos selectos reunidos, confiriendo orden cronológico a una serie de sucesos sociopolíticos que, en nuestros tiempos de infoxicación galopante, serían raudamente olvidados, pero que reunidos en este muestrario de la putrefacción nacional, adquieren hondo significado.

Como primer reclamo, la cubierta del libro es harto significativa: en ella vemos el rostro, pleno de botox, del presidente Pedro Sánchez, con un rictus de malicia en esa fisonomía tan ambigua como inquietante. Precisamente las mejores páginas del libro van dedicadas al personaje, y es en ellas donde la paleta cromática de don Ramiro se torna más oscura e irreverente, al lograr poner por escrito lo que muchos piensan, pero no saben expresar convenientemente.

Toda descripción del libro, a estas alturas de hastíos y repugnancias mal digeridas, se torna superflua: animo a los preocupados lectores a que hagan el esfuerzo de adquirirlo, se sienten a leerlo con calma, y reflexionen seriamente qué futuro quieren para ellos y para los suyos. El tiempo apremia, y puede que ya sea demasiado tarde para salvar siquiera los muebles. El final de España está cerca, muy cerca.

El libro Montesquieu ha muerto en España (Grau Editores, 2026) puede adquirirse en la plataforma internacional Amazon, en este link: https://www.amazon.es/dp/B0GS1SGQQT

JOSÉ ANTONIO BIELSA ARBIOL

Publicado en Periodista Digital (11/03/2026)

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  1. Antonio | Responder

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