España

Nepal y el infantilismo español
La reciente catástrofe en Nepal me hace reflexionar sobre los españoles en general, y su infantilismo genérico. Veintitantos años de gobiernos socialistas no pasan en vano, y han dejado una huella indeleble en la mentalidad de los ciudadanos, cada día más súbditos, y cada vez más borregos. La gente se ha acostumbrado a pedir todo […]

La conjura de los idiotas… del PP
Llevo una semana sin entender nada… Realmente cada día comprendo menos a este país, y a sus personajes más relevantes, socialmente hablando, pues muchos de ellos son auténticas estulticias, muy próximas a la idiocia… Un gobierno que se dispara en su propia pierna, víctima del fuego amigo, a un mes escaso de las elecciones autonómicas […]

Reseña de El Libro Negro de la Fiscalía Española en Diario YA
Ante las numerosas demandas de lectores que prefieren el soporte papel, así como su utilización en bibliotecas y centros de estudios, editorial ViveLibro ha realizado una primera edición en papel, que se vende a quince euros. El Libro Negro de la Fiscalía Española narra a lo largo de ciento cincuenta páginas la visión descarnada, pesimista, […]

¿Qué pasó con Sandra Mozarowsky?
¿Se suicidó o la asesinaron…? El 14 de septiembre de 1977 falleció en Madrid la joven actriz Sandra Mozarowsky, después de pasar veintidós días en coma vegetativo tras caer, o ser tirada, del balcón de su domicilio, en la calle Barquillo, de Madrid. Tenía solo 19 años, pues había nacido el 17 de octubre de […]

Policías y delincuentes
Un amigo empresario sostiene la tesis de que la distancia entre un policía y un delincuente es mínima. Yo le llevo la contraria, pues creo es absurdo lo que dice. Su tesis es que la relación continua entre los policías y los delincuentes, y a la inversa, acaba generando ciertas similitudes en la forma de […]

Fiscalía española, lacayos del poder
Supongo que por simples razones de la edad, cada día me sorprenden menos las cosas que veo, pero las actuaciones de la fiscalía española en los últimos años no dejan de causarme asombro, perplejidad, e incluso vergüenza ajena.
