El desgobierno permite la invasión de España por las plazas de soberanía e islotes en el norte de África


La última actuación gubernamental en relación con la emigración evidencia bien a las claras en manos de quienes estamos.

Un grupo de emigrantes africanos, hábilmente manipulados por el gobierno marroquí, deciden instalarse en el inhóspito islote de Tierra, a escasos cincuenta metros de la costa marroquí, pero que forma parte del archipiélago de Alhucemas, junto con el Peñón del mismo nombre, único que tiene algún valor estratégico, y el islote de Mar.

España, en lugar de hacer oídos sordos a la “invasión” del islote, que carece de comida, agua potable e instalación alguna, “negocia” con Marruecos su desocupación, abandono que se hubiese producido en forma natural, ante la falta de bebida y comida de los invasores. Pero ya se sabe que nuestro ministro de asuntos exteriores hará bueno a Moratinos, teniendo una gran habilidad para crear problemas donde no los hay…

De la misma forma que va predicando que Gibraltar es español, gesto que le honra, no hace nada para detener la ocupación del mar frente al Peñón, mediante el vertido de tierra procedente de España, para ampliar la superficie del mismo, obras que, a más inri, “ejecutan” empresas españolas. O es incapaz de detener los continuos apresamientos de los barcos de pesca que trabajan en nuestras aguas territoriales, pues el Tratado de Utrecht cedió únicamente la plaza, sin aguas jurisdiccionales.

Pues bien, a lo que íbamos, lo que podía haber tenido un final feliz, por abandono de los invasores, por simple inanición, ante la imposibilidad de pasar a España, o de ocupar el cercano Peñón de Alhucemas, debidamente custodiado por el Ejercito español, se ha convertido, por obra y gracia de nuestra penosa diplomacia, en un nuevo problema para España.

La mayoría de los islotes y peñones de soberanía española del norte de Marruecos están a escasa distancia de Marruecos, y en algún caso incluso comunicados por tierra, como sucede con el Peñón de Vélez de la Gomera. ¿Qué pasará cuando los emigrantes africanos sean hábilmente conducidos hasta allí por las fuerzas policiales de Marruecos, debidamente vestidas de paisano…? ¿Entregaremos todas estas plazas, para ahorrarnos problemas, o procederemos a dar acogida a un buen porcentaje de los ocupantes, inaugurando así una nueva vía de entrada en la Unión Europea…?

Desde luego en España no cabe un tonto más, sea del PP o del PSOE.

ADENDA:

Todo mi apoyo a la Guardia Civil, 16 de cuyos miembros acaban de ser procesados por cumplir con su deber de impedir la invasión y ocupación de España por los inmigrantes.

Por lo visto, y según la juez actuante, tenían que haberles ayudado a entrar en España, lanzarse al mar para intentar salvarles –dejando abandonadas sus armas y uniformes-, pues la mayoría no sabían nadar, y se ahogaron al echarles al agua el barco que les transportaba a unos 200 metros de la Plaza de El Tarajal, en Ceuta, etc.

Se les acusa, nada menos que de “homicidio imprudente” y denegación de auxilio, cuándo lo único que hicieron fue cumplir con las órdenes recibidas…

En ocasiones así, celebro no seguir actuando de juez o fiscal, pues me resultaría imposible, en conciencia, acusarles de nada, y mucho menos condenarles.

Preferiría asumir su defensa, que espero sea realizada por la Abogacía del Estado, pues estaban defendiendo el interés general de España y de los españoles, frente a las continuas invasiones de inmigrantes que estamos sufriendo.

Publicado en El Correo de Madrid y El Diestro (27/09/2019)

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